En la educación STEAM, no basta con enseñar contenidos: también es clave cómo damos retroalimentación. La regla del sándwich es una estrategia sencilla y efectiva que ayuda a docentes, padres y facilitadores a acompañar el aprendizaje sin desmotivar.
¿Qué es la regla del sándwich en educación?
La regla del sándwich consiste en dar retroalimentación en tres pasos:
- Elogio inicial → Reconocer lo que la persona hizo bien.
- Retroalimentación constructiva → Señalar qué puede mejorar con ejemplos claros.
- Cierre motivador → Terminar con un comentario que inspire confianza y ánimo.

¿Cómo aplicarla en proyectos STEAM?
En un taller de ciencia, arte o programación, la regla del sándwich puede verse así:
- ¡Tu experimento estuvo genial, lograste que el volcán funcionara perfecto! 🌋”
- “Quizá podrías medir mejor las cantidades para que la reacción dure más tiempo.”
- “Me encanta tu creatividad, sigue probando porque vas por muy buen camino 🚀.”
En un mundo donde el error se castiga demasiado, la regla del sándwich ofrece una alternativa para aprender desde la motivación y no desde el miedo. En STEAM, donde experimentar es la base, esta técnica se vuelve imprescindible.
La próxima vez que acompañes un proyecto STEAM, recuerda: elogia, orienta y motiva. Esa es la receta para formar científicas y científicos del futuro con seguridad en sí mismos y pasión por aprender.
Imagen de portada: Amore Seymour en Pixabay

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